martes, 2 de noviembre de 2010

El navegador contra incendios


La tecnología avanza a pasos cada vez mayores. Esto es algo que todos conocemos, aunque no deje de sorprendernos.

Muchos de ustedes, abnegados y fieles lectores/as, utilizan el navegador Firefox (yo mismo). Un software que, aparte de permitirles navegar por la inmensidad de los océanos internetiles, les ayuda a gestionar su correo electrónico, organizar sus marcadores a su gusto, etc. Esto en su versión software.

Grande fue mi sorpresa cuando, paseando por el Mundo Real, descubro la versión hardware de mi navegador favorito. ¿Podré viajar entre dimensiones? ¿Teletransportarme? ¿Aparecer en mitad del rodaje de una peli porno? ¿Gritar mis incoherencias y que la gente las comente, sin huir asustados? ¿Hacer amigos apretando un botón? ¿Presenciar sucesos paranormales? ¿Encontrar en una esquina, perfectamente cuidados y ordenados, todos los discos de… eh…yoquesé… Palito Ortega?

No, desgraciadamente. Aunque siempre puede ser útil en caso de combustión espontánea o para romper el hielo en una fiesta…

'69 Comeback: O cómo volver sin que a nadie le importe.


Ha pasado un Eón (metafórico) desde mi última entrada. La culpa es del Feisbuc, la procastrinación y mi inveterada afición por las excusas más peregrinas.

Sin más explicaciones, paso a comentar esta fotochorradica.

Un fallo en Matrix. Un encargado de mantenimiento perezoso (únete al club, tranquilo no tienes que hacer nada). Una conspiración cósmica. Todo eso sin Photoshop.

"Merdona. Surmercart". Klaatu Barada Nikto!